domingo, 21 de febrero de 2021

DESMONTANDO ETIQUETAS


Según la UNESCO: “La educación es un bien público y un derecho humano del que nadie puede ser privado, ya que contribuye al desarrollo de los pueblos y las sociedades. El planteamiento holístico de la UNESCO, basado en los derechos humanos, propugna una educación inclusiva de calidad, que satisfaga las necesidades básicas de aprendizaje y enriquezca la vida de todos los educandos, cualesquiera sean sus orígenes o circunstancias, con especial hincapié en los grupos más vulnerables o marginados."

Son planteamientos admirables a los cuales me sumo y en los cuales creo, el poder de la educación para la transformación de las sociedades y de las personas. pero la escuela es una parte de la sociedad y a la escuela se le endosan retos sociales que la superan. Los competidores de la escuela son muy potentes: medios de comunicación, redes sociales, familias, tendencias, políticas, recursos, el debate es muy complejo, pero no por complejo debemos de renunciar a fortalecer nuestra aportación a las personas y a las sociedades desde lo que nos corresponde, que es educar, enseñar y enseñar a aprender.

Nos tenemos que centrar en nuestros alumnos y alumnas, situados en un contextos anillados y permeables. Es el punto de partida: ¿Qué son los alumnos para los docentes?. Esta concepción inicial de personas singulares e irrepetibles, con todas sus potencialidades y capacidades por descubrir y desarrollar, son los principales protagonistas de nuestra labor educativa.

En el terreno de lo cotidiano y del minuto a minuto del acto educativo, donde se libra la educación es en la interacción entre las personas y la interacción con el diseño y las diferentes programaciones.  Es en esta interacción donde tenemos que liberar el lastre de los preconceptos y aportar de manera espontanea la construcción singular de las personas, TENEMOS QUE ROMPER CON LAS ETIQUETAS que los grupos endosan a cada uno o que la propia persona se autoendosa. Y es aquí, donde dejamos atrás el concepto de normalidad, dejando paso al concepto de singularidad, tanto de la persona como del camino recorrido.

Para ello, nos valemos de aportaciones de expertos, corrientes o principios educativos: estilos de aprendizaje, integración, inclusión, diversidad y últimamente El Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) "es un modelo de enseñanza que tiene en cuenta la diversidad del alumnado y cuyo objetivo es lograr una inclusión efectivaminimizando así las barreras físicassensorialescognitivas y culturales que pudieran existir en el aula. De manera que favorece la igualdad de oportunidades en el acceso a la educación."

Estos planteamientos y principios tienen que estar presentes en todo el acto educativo en una línea de coherencia y continuidad entre los principios, diseños y acciones, desde las políticas educativas, hasta la tarea del aula, pasando por los diseños curriculares y proyectos educativos, y por supuesto, desde todo el proceso de evaluación y la concreción de la calificación. Un ejemplo claro para poner en práctica una calificación basada en los principios que estamos barajando es la Matriz de Atención a la Diversidad (MAD), basada en los estilos de aprendizaje de Kolb.



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